
"Arrancar el año proponiéndose cosas es una especie de tradición. No lo hacen todos, pero muchos sí. Muchos pensamos que el cambio de año es una excusa muy buena para descartar algún aspecto negativo de nuestras vidas."
La verdad, no tengo ningún propósito pero, ya que hay que contestar, me fijo en lo escrito el año pasado para ver si debo modificar algo y, sin sorpresas, veo que puedo repetirlo casi íntegramente. Mis buenos propósitos vienen arrastrándose desde hace tanto tiempo que ya se han transformado en una tradición. Imagino que si llego a cumplir alguno de ellos voy a sentir que he perdido algo importante.
- Terminar con mis ciclos de insomnio. Apoyar la cabeza en la almohada y dormir como los angelitos.
- Comprar un equipo de audio como la gente
- Desearía que los de Blogger dejen de aplaudirse a si mismos y pongan manos a la obra para arreglar lo que hasta ahora es más que precario.
- Organizar este blog antes que sea demasiado tarde (ni yo, encuentro las cosas).
- Hacer alguna actividad física distinta a mover dos dedos para teclear.
- Seguir vivo.
- Que se me ocurran mejores propósitos para el 2008 2009.
Que nadie lo dude. Es probable que se vuelvan a repetir año tras año porque, al final de cuentas, el camino está lleno de buenos propósitos sin cumplir y mientras el seis se vuelva realidad, el siete es más o menos intrascendente.